Ibiza Medieval: déjate sorprender por el lado menos conocido de la isla

La isla de Ibiza guarda un rico patrimonio histórico y cultural que se remonta hasta la Edad de Bronce. Grandes civilizaciones y pueblos, como fenicios, cartagineses, romanos y árabes, pasaron por este preciado rincón del Mediterráneo y dejaron su impronta en el territorio.

Aunque en la actualidad el lado más conocido de la isla se identifica con el turismo que atrae su costa y la impresionante oferta de ocio nocturno que posee, lo cierto es que Ibiza puede ser un destino de primer orden para los visitantes que quieran disfrutar de la cultura y el legado que dejaron sus distintos pobladores a lo largo de la Historia.

En definitiva, es un lugar que une una completísima oferta de ocio, naturaleza y cultura, por lo que no resulta extraño que la Unesco declarara a la ciudad Patrimonio de la Humanidad en el año 1999.

Así, en la isla podemos encontrar edificaciones y restos arqueológicos de distintas etapas, como la antigua necrópolis cartaginesa de Puig de Molins o el poblado fenicio de Sa Caleta.

Pero una de las épocas que más ha marcado el carácter y la fisionomía de Ibiza es la medieval, un momento histórico en el que surgieron algunos de sus monumentos más característicos.

El medievo en Ibiza: de la dominación musulmana al renacimiento

Desde el siglo IX hasta que la conquistó la Corona de Aragón , en 1235, Ibiza estuvo bajo dominio musulmán. En este periodo, adquirió el nombre Yebisah y algunas construcciones siguen en pie a día de hoy.

Un ejemplo del legado musulmán en la isla es el castillo Almudaina. Situado en puig de Vila, engloba varios edificios y en plena época medieval resultaba una fortaleza bien amurallada y protegida por doce torres.

Este castillo de planta cuadrangular con torres levantadas en cada esquina tiene una clara estructura islámica, aunque posteriores intervenciones introdujeron elementos góticos y barrocos. En la vertiente sur de este castillo se encuentra la casa del Gobernador, que incluye varias construcciones de uso residencial para los representantes gubernamentales.

Aunque no posee un alto valor artístico, sí que puede apreciarse su importancia patrimonial, puesto que se trata de un testigo de la presencia musulmana en Ibiza y un ejemplo de fortaleza de este periodo. Actualmente se encuentra cerrado, ya que se están realizando obras de adaptación y rehabilitación para convertirlo en Parador de Turismo.

Pero si hay en Ibiza un complejo rico amurallado y que muestra toda la riqueza patrimonial de la ciudad, ese es Dalt Vila. Sus murallas renacentistas (siglo XVI), diseñadas por el italiano Giovanni Batista Calvi, rodean todo el puig de Vila y son testigo de la necesidad que tuvo Ibiza de protegerse de incursiones de turcos y corsarios.

El complejo arquitectónico Dalt Vila

En Ibiza destaca la riqueza patrimonial de Dalt Vila

El perímetro cuenta con siete baluartes defensivos y cinco entradas. La principal se sitúa en el lugar donde se encontraba el antiguo puente levadizo, cercana al barrio de La Marina. Realizar un paseo por los baluartes supone caminar disfrutando de unas vistas preciosas del mar y de la ciudad. El baluarte de Santa Lucía, donde se puede conocer un polvorín del siglo XVIII, es un buen comienzo para este trayecto.

Siguiendo la dirección hacia el baluarte de Sant Joan, el recorrido nos sorprenderá con varias edificaciones impresionantes, como las almenas, la antigua sala de armas (hoy en día el Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza) o la siguiente parada: el baluarte de Sant Pere. Este construcción acoge un escenario y un centro de interpretación acerca de las murallas.

De camino a la siguiente parada, el baluarte de Sant Jaume, pueden apreciarse las ruinas de la antigua muralla medieval. A continuación, encontraremos el baluarte de Sant Jordi, junto al castillo.

La plaza de la Catedral, un rincón que regresa al pasado

El baluarte de Sant Bernat será la antesala del regreso al punto de inicio, el baluarte de Santa Lucía. La catedral de Ibiza, construida sobre la iglesia de Santa María (1235), corona la plaza que se abre al visitante. De estilo barroco desde el siglo XVIII, en sus primeros estadios se consideraba dentro del gótico.

La catedral de Ibiza de noche

La catedral de Ibiza, vista de noche

En la plaza de la catedral también encontraremos la Casa de La Curia, antigua sede de la administración judicial durante el medievo. Hoy en día acoge la oficina de turismo de Dalt Vila y el centro de interpretación de Madina Yabisa.

La misma plaza alberga la sede de La Universitat, un edificio del siglo XIII con elementos góticos que hoy forma parte del Museo Arqueológico de Ibiza. Desde su construcción y hasta el siglo XVIII, cumplió la función de sede del Gobierno de Ibiza.

Más allá de Dalt Vila

Aunque los edificios medievales recogidos en este artículo quizá sean los más destacables, Ibiza cuenta con más ejemplos de este periodo histórico. Balafia, un conjunto de casas campestres árabes ubicadas en Sant Joan de Labritja, o puig de Missa, una antigua fortaleza que se encuentra en Santa Eularia des Riu, son algunos ejemplos.

Puig de Missa, en Santa Eularia des Riu

Puig de Missa

La isla También posee otros ejemplos de construcciones medievales como las torres de defensa distribuidas por todo el litoral que se construyeron a partir del siglo XVI por la misma razón que la muralla: como medida de protección contra los turcos y sus corsarios.

Además, si quieres retroceder unos cuantos siglos y sentirte como si estuvieras en plena Edad Media, la ciudad organiza en mayo su Feria Medieval. Este evento está considerado como una de las mejores ferias medievales del país y ofrece multitud de actividades, actuaciones y puestos en los que se pueden adquirir objetos artesanales y la mejor comida.